Detalle inesperado en la PEG-5

Feliz Día del Cariño.

Cuando una licitación arranca con sobreoferta, la noticia es el margen para escoger mejor. La PEG-5 abrió esa ventana con una señal clara: entró más capacidad de la que el sistema está pidiendo. Esa holgura no solo presiona precios; permite comparar firmeza, tecnología y riesgo.

La sorpresa es el peso de la solar. La lectura empresarial es directa: el sistema no compra “sol” a mediodía; compra respuesta en horas críticas. Por eso importa si la propuesta llega con almacenamiento o si el costo de su intermitencia se traslada a otra parte del sistema.

Conviene, eso sí, mantener cautela. En subasta se oferta; en contrato se prueba. Muchas propuestas lucen impecables en papel y se tensan cuando toca financiar, firmar y cumplir cronogramas. La fase que viene separa a quien cotiza agresivo de quien puede ejecutar.

La anécdota del día, cortesía de María José Aresti: Cada una de las 51 propuestas consistía en cajas de tamaño industrial que contenían miles y miles de hojas de papel. “Todo empezó a las 7:00 y eran filas enormes en el registro: todos estaban entusiasmados”, recuerda de la jornada en el Hotel Intercontinental.

Completamos la edición con una gráfica sobre las distintas velocidades a las que creció la deuda pública en Centroamérica durante 2025. También le recomendamos nuestra primera pluma invitada, a cargo de Marcelo de Santis.

 
Comparta este contenido:
Compartir en FacebookCompartir en LinkedInCompartir en WhatsApp

Punto HTML con Texto Alineado

María José Aresti
PEG-5: baterías e híbridos ponen en el foco a las solares
626 palabras | 3 minutos de lectura

La PEG-5 abrió con una señal de mercado difícil de ignorar: datos preliminares detallan que se ofertaron unos 4700 MW para una demanda requerida de 1400 MW. De ese volumen, 2000 MW serían solares y la oferta asociada a gas rondaría 700 MW.

Qué destacar. El dato central es que hay más propuestas que necesidad, y eso le da margen al comprador para escoger combinaciones más firmes. “Lo veo como un éxito”, opina Luis Ortiz, presidente de la CNEE. La discusión real empieza cuando los megavatios se traducen en energía entregable y proyectos que sí se construyen.

  • La foto preliminar favorece a los precios: con 4700 MW compitiendo por 1400 MW, la presión competitiva es natural. El valor está en que el sistema pueda seleccionar ofertas técnicamente sólidas, no solo baratas.

  • No toda “solar” es igual: parte llega con baterías o hibridación. Esa distinción importa porque el problema no es generar al mediodía, sino responder en los picos y reducir costos de balanceo.

  • En la oferta también aparece el gas (~700 MW) y combinaciones (baterías, híbridos, térmicas con solar). Eso sugiere que el mercado se enfocó en firmeza.

Visto y no visto. La solar domina el volumen. Un analista del sector pone el foco en el respaldo. Su lectura es técnica. Si la solar llega sin almacenamiento, el costo de manejar su intermitencia termina apareciendo en otra parte del sistema. Con baterías o híbridos, la historia cambia.

  • No obstante, un punto positivo es que la solar con baterías suaviza variaciones. En su lógica, el beneficio está en que el respaldo lo pague el inversionista dentro de su oferta, y no el usuario “después”.

  • La PEG-5 abrió espacio para mezclas. Luis Enrique García, representante de GENEPAL, plantea que su propuesta une hidro con solar para mover energía hacia las horas críticas. “Como está embalsando, se puede completar con solar.”

  • Otra capa es que las bases ponen límites: la solar no puede adjudicarse sin tope. Eso reduce el riesgo de que el portafolio priorice una tecnología que sin almacenamiento o complemento, puede quedar corta en firmeza.

Entre líneas. El analista explica que la licitación funciona con subasta inversa. Eso es bueno para el comprador, pero empuja precios al límite con ofertas que luego no se sostienen. En su experiencia, el ajuste ocurre cuando se debe formalizar y ejecutar. 

  • En subasta, muchos entran y varios se retiran cuando ven precios por bloque. “El que vende más barato le compra”, asegura. La retirada, en sí, filtra a quien no puede competir.

  • Por eso insiste en mirar tecnología, respaldo y realidad financiera. Una oferta puede ser barata en papel y elevada en costo sistémico si no entrega firmeza o si termina cayéndose tras la adjudicación.

  • Mientras tanto, Ortíz anticipa que los precios que emerjan de la competencia “van a ser bajos”. Su lectura es que la presión competitiva se sentirá cuando se comparen ofertas por bloque.

Lo que sigue. Con el “apetito” medido, la PEG-5 entra a su fase decisiva: pasar de volumen a señales duras de precio, respaldo y cronograma. El analista asegura que lo conveniente en esta etapa es determinar qué tan firme es el paquete por bloque. 

  • El próximo 25 de marzo será la evaluación económica —con simulación previa incluida en el proceso— y la adjudicación final el 16 de abril. Luego, los contratos deberán firmarse en un máximo de tres meses.

  • La lectura de sistema va más allá de la licitación: Ortiz asegura que se debe empatar el entusiasmo de generación con la expansión de transmisión. Un proceso que el ministerio está acelerando.

  • Para el analista, la práctica es clara: si hay margen para escoger, lo inteligente es priorizar ofertas que incluyan respaldo verificable, aunque cuesten más que otras ofertas, porque reducen riesgos futuros del sistema energético guatemalteco.

 
Comparta este contenido:
Compartir en FacebookCompartir en LinkedInCompartir en WhatsApp

Punto HTML con Texto Alineado

María José Aresti
Centroamérica: la deuda pública crece a ritmos distintos

Guatemala y Panamá encabezan el ranking de países donde más se aceleró la deuda pública en 2025. El Estado guatemalteco recurrió más al crédito para sostener compromisos y mover proyectos. Mientras que, en Panamá, creció aún con una postura más cautelosa frente a los mercados: con el financiamiento externo más caro, bajó el ritmo de emisiones de bonos y compensó con deuda interna y préstamos directos.

Si uno mira solo la deuda tradicional de El Salvador, el crecimiento parece contenido; pero al sumar las obligaciones con pensiones, la carga se vuelve más pesada y estructural. Es un saldo que se acumula por debajo del radar y recorta el margen futuro.

Costa Rica avanza más lento, pero el foco está en el peso sobre su economía: a ciertos niveles, el costo financiero compite con inversión y gasto social. Nicaragua combina aumento moderado con una deuda grande para el tamaño de su PIB, lo que la hace más sensible a shocks.

Honduras se mantuvo casi estable, apoyada en financiamiento multilateral, generalmente más predecible. En conjunto, el listado habla de presión fiscal y de cómo cada país decide repartirla en el tiempo.

 
Comparta este contenido:
Compartir en FacebookCompartir en LinkedInCompartir en WhatsApp

Punto HTML con Texto Alineado

UNA INVITACIÓN DE CÁMARA DE INDUSTRIA DE GUATEMALA
Innovation & Technology Expo Congreso 2026- CIG

Cámara de Industria de Guatemala convoca al Innovation & Technology Expo Congreso 2026, se llevará a cabo el jueves 19 de febrero de 2026 en el Hotel Westin Camino Real, a partir de las 8:00 horas.

Por qué importa. Será un punto de encuentro para líderes, emprendedores y tomadores de decisión comprometidos con el desarrollo tecnológico del país. El evento fomentará el intercambio de ideas, la colaboración estratégica y el impulso de iniciativas que fortalezcan la innovación y la transformación digital en Guatemala.

Además, participarán en el panel “Transformación digital y estrategia empresarial” Julio Rafael del Cid Vielman, CEO de MAPFRE Seguros Guatemala, María Zaghi, comercializadora de tecnología de Campus Tec, y Rocío Pinto, cofundadora y CEO de Multiverse.

En conclusión. Será uno de los eventos más relevantes en Guatemala, enfocado en tecnología e innovación empresarial, ideal para aprender, conectar y explorar tendencias y soluciones tecnológicas que impulsen el desarrollo personal y profesional, así como la mejora de los procesos empresariales.

Más información del evento aquí.

La señal fue clara y disruptiva: la inteligencia artificial ya no solo responde, ahora actúa. Este sutil pero profundo cambio de paradigma está transformando el tablero estratégico de las organizaciones. La conversación ya no gira en torno a qué tan inteligente es un chatbot, sino a qué sucede cuando un agente tiene permisos para ejecutar tareas reales en el corazón operativo de una empresa.

Recientemente, el mundo tecnológico observó la meteórica propagación de OpenClaw —inicialmente Clawdbot—, un agente de código abierto que superó decenas de miles de adopciones en apenas días. No fue solo un hito técnico, sino un aviso para la alta dirección: la IA ha salido de la caja de cristal de la “asistencia” para entrar en el terreno de la “ejecución”.

Para el mundo de los negocios, esto no es una anécdota. En muchas grandes organizaciones que experimentan con IA agéntica, los pilotos avanzan con agilidad, pero la integración suele frenarse en seco cuando entran en juego la gobernanza, la seguridad y la trazabilidad. Lo que comienza como curiosidad tecnológica se convierte rápidamente en una pregunta de supervivencia para el comité ejecutivo:

¿Qué ocurre cuando la IA deja de estar al margen del trabajo para integrarse en él?

El paso del “asistente” al “actor”

La diferencia es vital. Mientras que los chatbots tradicionales operan en la periferia resumiendo documentos o respondiendo consultas, los agentes de IA pueden iniciar acciones, actualizar sistemas y activar flujos de trabajo con consecuencias operativas reales. Gartner predice que para 2026, el 40 % de las aplicaciones empresariales incluirán agentes específicos, un salto masivo desde el escaso 5 % que vemos hoy.

Sin embargo, lo que parece sencillo en una demostración es complejo en la práctica. Casos como OpenClaw han dejado en evidencia que introducir agentes con autonomía en entornos con sistemas heredados y marcos regulatorios estrictos abre nuevos riesgos de ciberseguridad. Los accesos se amplían, las credenciales se reutilizan entre sistemas y aumenta la superficie para fraude, uso indebido de datos y acciones no autorizadas. En este contexto, los límites de seguridad y los derechos de decisión se tornan ambiguos cuando los resultados emergen de una colaboración híbrida entre humanos y máquinas.

Economía y talento: El reto del liderazgo

La lógica económica sigue siendo poderosa. El World Economic Forum estima que la adopción de IA en América Latina podría elevar la productividad anual hasta en un 2,3 %. No obstante, esta promesa choca con una realidad presupuestaria tensa: el consumo de IA generativa es variable y, a menudo, imprevisible. Según Bain & Company, los presupuestos de IA ya promedian los USD10M anuales, duplicándose en apenas doce meses.

El mayor impacto, sin embargo, se siente en el diseño organizativo.

A medida que los agentes asumen la ejecución, los roles humanos se desplazan hacia la supervisión y el juicio. No es un problema tecnológico, es un reto de liderazgo. El 63 % de los empleadores identifica la brecha de habilidades como la principal barrera para esta transformación de cara al 2030.

Cinco preguntas para la Alta Dirección

Antes de escalar, los líderes deben confrontar cinco interrogantes críticas:

  1. Valor: ¿En qué procesos centrales pueden los agentes de IA generar impacto medible sin comprometer la seguridad, la continuidad operativa ni el cumplimiento regulatorio?

  2. Responsabilidad: Cuando un sistema de IA actúa de forma autónoma, ¿quién es responsable de las decisiones, los accesos y los incidentes de seguridad que puedan producirse?

  3. Integridad: ¿Nuestra infraestructura de tecnología, datos e identidad es lo suficientemente sólida para controlar accesos y detectar comportamientos anómalos a medida que aumenta la autonomía?

  4. Escalabilidad: A medida que el uso se amplía, ¿cómo evolucionan no solo los costes de IA, sino también los costes de ciberseguridad, monitoreo, y respuesta a incidentes?

  5. Talento y modelo operativo: ¿Estamos preparados para dirigir una fuerza laboral híbrida de personas y agentes de IA con responsabilidades claras en seguridad y gobierno?

El paso hacia la IA como colaborador ya no es teórico, avanza a velocidad exponencial.

Quien decida postergar esta conversación estratégica podría descubrir, demasiado tarde, que los agentes de IA ya llegaron a su organización sin pedir permiso.

Consultor aliado en C-Suite Technology de Orange Group y asesor estratégico en transformación con IA y liderazgo. Es autor y conferencista, CEO de The Ascent y creador de The Tech Series, una plataforma de conversaciones con líderes que exploran cómo la innovación se conecta con lo humano.

Marcelo De Santis

Referencias

 
Comparta este contenido:
Compartir en FacebookCompartir en LinkedInCompartir en WhatsApp