Ormuz cobra a plazos, no al contado

Buenos días.

Ormuz nos pasará factura… con retraso.

Abrimos esta edición con una advertencia incómoda: la calma actual en la canasta de alimentos puede ser solo una pausa. No porque el riesgo haya desaparecido, sino porque todavía consumimos inventarios y cosechas previas que amortiguan el golpe. El problema empezará cuando ese colchón alcance su fecha de caducidad, advierten expertos del sector agro.

El segundo contenido ayuda a leer el mismo fenómeno desde otro ángulo. El petróleo volvió a mover el termómetro inflacionario en Latinoamérica y Guatemala aparece dentro del grupo que exige más atención. El golpe no se queda en combustibles. Viaja por transporte, insumos, fertilizantes, alimentos y costos industriales.

Cerramos con un cambio de conversación para Guatemala. Durante años, el país se vendió al inversionista con ubicación, costos y promesas. Ahora un dashboard de talento intenta ponerle coordenadas a una variable decisiva: ubicación de capacidades laborales.

Si toma decisiones de compra, inversión o reclutamiento para los próximos meses, esta edición le ahorra una lectura dispersa. Compártala con quien necesite anticiparse antes de que el margen de error se vuelva demasiado estrecho.

Buen jueves.

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María José Aresti
Fertilizantes, la cuesta de enero llegará en el segundo semestre de 2026
552 palabras | 2 mins de lectura

La crisis de fertilizantes asociada al Estrecho de Ormuz aún no se refleja por completo en el precio de los alimentos. Las cosechas previas e inventarios amortiguan el golpe, pero el siguiente ciclo agrícola —que inicia en julio— se sembrará entre insumos caros, márgenes ajustados y mayor presión climática.

Por qué importa. La estabilidad en alimentos responde a una oferta acumulada. En un webinar organizado por CAMAGRO, expertos advirtieron que el productor deberá decidir cuánto fertilizante aplicar, cuánto riesgo sostener y qué inversión financiar.

  • Máximo Torero, economista jefe de FAO, explicó que el índice de precios de alimentos no ha subido con la misma fuerza que los fertilizantes porque aún existen buenos niveles de oferta y stocks de cosechas previas.

  • Los actuales inventarios no resolverán el próximo ciclo agrícola. Si los productores compran menos fertilizante, reducen riego o bajan la calidad de semilla, el golpe aparecerá después, en menor rendimiento.

  • La factura llegará al consumidor entre la segunda mitad de 2026 e inicios del 2027, cuando la menor productividad presione la disponibilidad de alimentos y la inflación alimentaria.

Visto y no visto. El ciclo se definirá con costos nuevos. Adoniram Sánchez, coordinador subregional de FAO para Mesoamérica, lo expuso como un efecto de transmisión: primero suben los insumos, luego cae la productividad y después llega la inflación.

  • Centroamérica no necesita importar directamente desde el punto de origen del shock para verse afectada. En fertilizantes, energía y granos, el precio internacional termina ordenando el costo regional.

  • La región no solo exporta alimentos. También importa insumos, combustibles, empaques y alimentos terminados. Una vulnerabilidad que recorre toda la cadena.

  • Esa doble condición —exportadora e importadora— amplía el golpe hacia logística, costos industriales, comercio intrarregional y consumo final.

En el radar. El fenómeno de El Niño empeora el cuadro y no hay margen de error. Combina fertilizantes caros, dependencia importadora, presión energética, riesgo climático y poca respuesta regional coordinada. “Es la tormenta perfecta”, calificó David Martínez, secretario ejecutivo del Consejo Agropecuario Centroamericano.

  • Este año, el fenómeno climático podría ubicarse entre 2 y 3 grados por encima de la media. Una anomalía capaz de amplificar sequías, excesos de lluvia y estrés hídrico justo cuando el productor tendría menos insumos para responder.

  • En algunos territorios significará temporada muy seca; en otros, exceso de lluvia. Ambos casos exigen más manejo agronómico, drenaje, riego, semillas adaptadas y capital de trabajo.

  • El clima presionaría justo cuando muchos productores podrían recortar fertilizante, riego o tecnología para proteger caja. Ese ajuste reduce el margen para sostener rendimientos.

Ahora qué. El precio al consumidor todavía no muestra toda la presión porque el mercado usa oferta heredada. Pero ese colchón no se repone en automático. Si el próximo ciclo rinde menos, los inventarios dejarán de amortiguar el golpe.

  • José Perdomo, CEO de CropLife, advirtió que esta crisis será peor que el COVID para el agro, porque esta vez sí resta capacidad de producción. El productor seguirá sembrando, pero con menos herramientas.

  • “Es un problema de oferta, no de demanda”, afirmó Torero. La prioridad, entonces, no es solo aliviar al consumidor, sino evitar que el productor reduzca inversión y rendimiento.

  • Crédito, insumos y asistencia técnica deben llegar antes de la próxima siembra. Si el productor recorta fertilizante, riego o semilla para proteger liquidez, la productividad caerá antes de que el consumidor resienta el golpe en los precios.

 
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María José Aresti
El petróleo reabre la presión inflacionaria en Latinoamérica
155 palabras | 1 min de lectura

El repunte del petróleo volvió a mover el tablero inflacionario en la región. Según Goldman Sachs, las disrupciones en Oriente Medio obligaron a revisar al alza el escenario base del Brent: USD 90 por barril a finales de 2026, frente a una estimación previa de USD 80.

El cambio importa porque el petróleo no golpea únicamente el precio de los combustibles. También encarece transporte, fertilizantes, químicos, alimentos e insumos industriales. La firma estima que un shock de un 10 % en el precio puede elevar la inflación regional en unos 30 puntos básicos.

La presión es especialmente sensible para Latinoamérica, donde los alimentos tienen un peso elevado dentro de la canasta del consumidor. En varios países representan entre el 20 % y el 35 % del índice de precios. Por eso, el riesgo no está solo en una gasolina más cara, sino en una inflación más persistente que se filtra por toda la cadena productiva.

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Ximena Fernández
El GPS del talento para decidir dónde invertir en Guatemala
510 palabras | 2 min de lectura

Guatemala quiere competir con algo más que ubicación, costos y promesas. Un nuevo dashboard de Guatemala No Se Detiene (GNSD), con apoyo de URBOP, permite ubicar capacidades laborales por municipio, sector y nivel de preparación. Para una empresa que evalúa instalarse, crecer o reclutar, el talento se muestra con coordenadas.

Por qué importa. El tablero interactivo busca convertir una variable dispersa —capital humano— en datos concretos para decidir dónde operar, reducir tiempos de búsqueda y demostrar capacidades productivas antes de que una empresa descarte al país por falta de información.

  • Cuando la información se vuelve visible, baja el costo de exploración. Empresas e inversionistas pueden identificar si una región tiene masa laboral suficiente para acompañar una operación.

  • La herramienta confirma potencial en sectores como electrodomésticos, automotriz, empaques, agroindustria y textiles, según Wendy Mena, gerente de Estrategia de Invest Guatemala.

  • En textil, el salto podría ir de camisetas a prendas técnicas, deportivas y con acabados complejos. Teresa Ligorría, coordinadora del Eje Humano de GNSD, advierte que esa evolución demanda habilidades digitales.

Cómo funciona. El tablero parte del Sondeo Nacional Laboral 2026. Cubre 22 departamentos, 200 municipios y 2 195 encuestas con 95 % de confianza estadística. Mide 45 habilidades en siete ejes industriales para leer no solo dónde vive la gente, sino qué capacidades puede llevar al empleo formal.

  • El objetivo es cerrar una brecha básica: saber qué habilidades existen, dónde están y qué tan listas se encuentran para insertarse en una operación productiva.

  • Para un inversionista, la información se vuelve accionable: puede buscar una habilidad, ubicar municipios y definir dónde empezar el reclutamiento con mayor precisión.

  • El sistema clasifica perfiles listos para el empleo, personas que requieren actualización y talento con disposición, pero que necesita capacitación estructurada.

Datos clave. El dashboard conecta vocación regional, industria y reclutamiento. Mena sostiene que todas las regiones, aunque con capacidades distintas, podrían atraer capital si muestran mejor su base laboral, logística y el tipo de operación que pueden sostener.

  • En el suroccidente, Escuintla, Suchitepéquez, Retalhuleu y San Marcos aparecen como base para ampliar manufactura y parques industriales.

  • Petén muestra una vocación asociada a servicios, mientras las zonas cercanas a puertos suman ventaja logística. La decisión también depende de tierra, conectividad y habilidades disponibles.

  • El crecimiento de BPO podría extenderse fuera de los polos tradicionales. Los resultados de inglés abren oportunidades en regiones del norte, sur y oriente.

Balance. El mapa interactivo sirve al empresario local que busca crecer y al inversionista extranjero que evalúa Guatemala. Menos dispersión, más precisión y mejores probabilidades de contratación. Como resumió Ignacio Basterrechea, de URBOP: el problema no era la ausencia de talento, sino probarlo con data.

  • Para empresas nacionales, el mapa puede orientar expansión de sucursales y campañas de contratación donde exista mayor densidad de capacidades específicas.

  • Desde afuera, el riesgo era que una compañía descartara Guatemala por falta de datos. Ahora puede ver, antes de decidir, qué talento existe y dónde reclutarlo.

  • El siguiente paso será ampliar la cobertura y adaptar preguntas a nuevas industrias. Con datos, Guatemala deja de vender promesas generales y empieza a mostrar capacidades verificables.

 
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